eBooks y tomate rosa

Tomate_Rosa_1

Los
hortelanos llegan a la plaza del Mercado de Barbastro a primera hora para
vender, entre  otros productos de sus
huertas, unos hermosos tomates rosa que pesan alrededor de medio  kilo cada uno. La mayoría de los asistentes
al Congreso del  Libro Electrónico, que
se celebró la semana pasada en Barbastro, se llevaron una bolsa con tomates que
habían comprado –por la mitad de lo que cuestan en Madrid o Barcelona–
directamente a quien los produce, sin intermediarios.

Los tomates
rosa de Barbastro y los libros electrónicos guardan, al menos, un par de
semejanzas: en la nueva cadena de valor que genera el ebook se eliminan algunos
intermediarios y muchos libros electrónicos cuestan alrededor de la mitad que los
de papel.
Así que no resulta extraño que cadena de valor, precio y autoedición fueran
algunos de los temas más debatidos en un congreso que se clausuró el viernes
con el anuncio de una segunda edición en Barbastro en 2014.

Enlace a la web del congreso: http://congresoebook.dphuesca.es

Tomate_Rosa_2Para los
que quieran ver el #CongresoEbook, aquí se encuentran los vídeos de todas las
mesas de debate y ponencias
.

En el
apartado de “Cobertura en directo” ofrecen audios, imágenes y textos del
congreso

El
fotógrafo Álvaro Calvo es el autor de la mayoría de las fotografías que se
pueden ver en esta galería de imágenes del evento. 

El blogger
y consultor Darío Pescador (@dariopes) fue el encargado de resumir las conclusiones del
primer Congreso del Libro Electrónico.

***

LOS LIBROS ELECTRÓNICOS, ENTRE DOS TIERRAS

Conclusiones del
primer Congreso del Libro Electrónico, celebrado los días 24 y 25 de octubre de 2013
en Barbastro

El presente del libro, atrapado entre un pasado que se resiste a
desaparecer tras medio milenio, y un futuro que no termina de llegar, se debate
en el Congreso del Libro Digital de Barbastro, la gran cita de la edición electrónica
en España. 

Papel o digital. Papel y digital. Las ventas de libros digitales en Amazon
duplican ya a las de libros impresos, y cuando uno de sus clientes adquiere un
Kindle, pasa a comprar hasta cuatro veces más libros en este formato. Son datos
presentados por Ezequiel Szafir, vicepresidente de Kindle en Europa. 

La tendencia es pues innegable, pero el momento es de transición. "Los
autores aspiran a que los fiche una editorial", admite Gabri Ródenas, el
"escritor hacker" que edita con éxito sus propias novelas en formato
digital. Los AA, autores autoeditados, caminan en solitario por la frontera,
esperando dar el salto porque "aún no se puede vivir de la
autoedición". 

Sin embargo, se abren nuevos caminos al éxito editorial, como para Manel
Loureiro, que empezó publicando su novela de terror 'Apocalypse Z' en un blog y
hoy en día ha superado la barrera de los 200.000 ejemplares en EEUU, lo que lo
sitúa en la misma liga que Carlos Ruiz Zafón o Javier Sierra.  

El precio de los libros electrónicos parece suscitar aún más controversia.
Para los editores tradicionales, los precios reducidos de los libros
electrónicos no pueden sostener a la industria. Para los digitales, la ley de
precios fijos y el IVA de 21% que grava a los libros es un obstáculo para que
se consolide un sector boyante en otros países y aún retrasado en España. 

Una discrepancia similar rodea a la piratería. Cuando en dos minutos se
puede descargar un archivo comprimido con 5.000 libros digitales, la pasta de
dientes está fuera del tubo y no es posible volverla a meter. Para Luis Solano,
fundador de Libros del Asteroide, la coerción y la educación son las vías para
erradicar esta actividad, que sin embargo Ernest Folch, director de ediciones
B, considera una oportunidad perdida por la escasez de oferta de libros
electrónicos, ya que cuando el lector no encuentra lo que busca, o el precio es
muy alto, "se crean piratas".

La educación es el otro gran mercado que se abre al libro electrónico,
especialmente en un escenario de estudio a distancia a través de Internet como
Coursera, Udacity o la UNED en España. Pero un simple archivo PDF no es un
sustituto válido para el libro de texto, asegura Daniel Torres, director del
centro Superior de Enseñanza Virtual. Si el libro electrónico no alcanza la
calidad necesaria, los estudiantes prefieren el de papel.

En una librería, el libro está presente. En el océano de información de la
Red, los electrónicos se enfrentan al reto de la visibilidad, afirma Iria
Álvarez de Santillana. Aquí es donde el tradicional papel del librero se ve
sustituido por las redes sociales que permiten que los autores conecten
directamente con sus lectores, y que los lectores comenten sus obras favoritas
en clubes literarios virtuales como Goodreads o Literalia.

Los libreros tienen vértigo ante estos cambios, confiesa Juan Manuel Cruz,
presidente de su asociación, y reivindica una tradicional garantía de veracidad
de la edición tradicional. La cadena del valor del libro impreso se ve
profundamente afectada por el modelo virtual, y sus editores y distribuidores
reclaman control, precios fijos y castigo a los piratas.

Las ventas digitales despegan lentamente, pero expertos como el editor
Jaume Balmes lamentan que la exigua inversión produzca libros electrónicos que
son poco más que un archivo de texto, dejando de lado las nuevas posibilidades
de diseño que crean una mejor experiencia de lectura.     

Las tabletas y lectores no son solo soportes, y los libros no son solo
contenido. Los dispositivos son una ventana a un ecosistema de contenidos, como
lo define Koro Castellanos de Kindle España. Los libros son objetos conectados
que se abren otros libros y otros lectores. La experiencia está determinada
tanto por lo que aporta el autor como por las posibilidades que aporta la
plataforma. 

El victimismo no ayudará, y hay que ocuparse, no preocuparse dice Patxi
Beascoa de Random House Mondadori. Ocuparse de esa gente que sigue leyendo y
ofrecer un buen libro electrónico bien producido no se puede piratear. No se
trata de imitar el libro de papel, sino ofrecer una experiencia nueva y única.
 

Las decisiones sobre el futuro hay que hacerlas en el presente, insiste
Javier Celaya. Si la industria editorial quiere ser relevante en los próximos
años tendrá que invertir fuertemente y asumir las pérdidas, o resignarse a
seguir el destino de los gigantes de la industria discográfica o la prensa,
reducidos a una sombra de lo que fueron, su antiguo negocio en manos de los
grandes de Internet. 

Sócrates critica amargamente la escritura en el diálogo con Fedro,
preocupado porque la palabra escrita corrompa la mente de los jóvenes. Hace
solo 500 años la humanidad aprendió a embotellar su saber en toneladas de
árboles muertos. Hoy el mundo ha dado una vuelta más sobre su eje, y nuestras
herramientas, una vez más, escriben el futuro de la humanidad.

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3 respuestas a eBooks y tomate rosa

  1. Gracias por compartir los enlaces a las ponencias; nos habría encantado asistir, pero nos resultaba imposible, así que echaremos un vistazo. En cualquier caso, por lo que comentas nos da la sensación de que la mayoría de los sectores implicados andan aún muy perdidos.

  2. Javier dice:

    Espinoso tema. De todos modos y por desgracia, ambos formatos seguirán existiendo, aunque creo que el papel debería desaparecer algún día y así proteger mejor nuestro entorno. Puede que algún día no sea así y me equivoque.
    http://dispositivos-moviles.com

  3. visitacion x1.13 dice:

    me gusta mas leer los libros, no las tabla,

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